21/03/2025
No todo el mundo tiene ganas (ni presupuesto) de hacer una reforma integral. Pero eso no significa que no se pueda sacar más valor de una vivienda antes de venderla
Si estás pensando en vender tu vivienda, probablemente te haya pasado por la cabeza la duda de siempre:
“¿La dejo tal cual o invierto algo para sacarle más?”
Y no, no vamos a hablarte de reformas integrales, presupuestos de cinco cifras ni de convivir con albañiles durante meses. A veces, lo que más valor aporta no es una obra grande, sino los pequeños cambios bien pensados.
Porque vender rápido está bien. Pero… ¿has aceptado la mejor oferta o simplemente la primera que llegó?
Por qué mejorar una casa que vas a vender o alquilar.
Muy sencillo: porque lo que vende no es solo el piso, sino la sensación que genera.
Una vivienda que se ve cuidada, limpia y lista para entrar a vivir transmite seguridad y valor, y eso se traduce en mejores ofertas.
La gente no quiere sumar “obras pendientes” a su hipoteca. Quiere entrar, dejar las maletas y vivir.
Los pequeños cambios que marcan la diferencia
1. Luz, orden y sensación de espacio
No hace falta tirar tabiques. Basta con despejar, pintar en tonos claros y mover algún mueble para que una casa parezca más grande y luminosa.
💡 Menos es más: lo que sobra, fuera.
2. Cocinas y baños con buena cara
No hay que hacerlos nuevos. Cambiar grifos, renovar los tiradores, actualizar la encimera o poner suelo vinílico puede bastar.
💡 Con poco esfuerzo, estas dos estancias pueden parecer completamente distintas.
3. Paredes y suelos, el envoltorio de tu casa
Una mano de pintura clara y un suelo actualizado (aunque sea económico) cambian la percepción de cualquier espacio.
💡 Y si hay parquet, un buen barniz y listo.
4. Puertas “como nuevas” sin cambiarlas
¿Están viejas? No pasa nada. Pintarlas de blanco y poner tiradores nuevos hace el apaño.
💡 Un detalle que da sensación de renovación sin liarte con carpinteros.
5. Confort que no se ve, pero se nota
Mejorar la eficiencia energética no siempre salta a la vista, pero sí al bolsillo. Cambiar una caldera antigua, revisar ventanas o mejorar el aislamiento suma puntos… y valor.
💡 Y muchas de estas mejoras tienen ayudas públicas. Infórmate.
6. Un poco de decoración para cerrar el trato
Una casa vacía parece más pequeña. Una casa con muebles feos, también. Pero una casa con algunos elementos bien colocados y decoración sencilla ayuda a imaginarla como hogar.
💡 Si no quieres comprar nada, hay opciones de home staging económico o incluso alquiler de mobiliario.
Vender en poco tiempo está muy bien… si el precio es justo. Pero muchas veces, por no invertir un poco, se acepta la primera oferta sin saber si era la mejor.
¿Y si por un par de retoques y un poco de estrategia hubieras conseguido 10.000 € más?
Todo esto suena bien pero… ¿No sabes por dónde empezar?
No hace falta que te conviertas en decorador ni en reformista exprés.
En VIVALTA te ayudamos a identificar esos cambios que de verdad suman valor y te ayudamos a vender bien. Ojo, no más rápido, sino, BIEN (con champán y todo)